| 3 cuotas de $7.983,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.950,00 |
| 1 cuota de $23.950,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.950,00 |
| 3 cuotas de $8.612,42 | Total $25.837,26 | |
| 6 cuotas de $4.633,52 | Total $27.801,16 | |
| 9 cuotas de $3.322,39 | Total $29.901,58 | |
| 12 cuotas de $2.678,80 | Total $32.145,69 | |
| 18 cuotas de $3.145,43 | Total $56.617,80 |
| 1 cuota de $28.543,61 | Total $28.543,61 | |
| 6 cuotas de $5.437,44 | Total $32.624,69 | |
| 12 cuotas de $3.614,45 | Total $43.373,45 |
| 1 cuota de $23.950,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.950,00 |
| 3 cuotas de $7.983,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.950,00 |
| 2 cuotas de $11.975,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $23.950,00 |
Condición: Usado
Sumérgete en la hilarante novela "No todo está perdido", del reconocido cómico y guionista Fernando Balmayor. A través de los ojos de Federico, un periodista de un semanario de barrio, la historia nos lleva a explorar las absurdidades de la vida cotidiana en un contexto marcado por la llegada de un nuevo virus. Con una madre que no deja de criticarlo y relaciones familiares en crisis, Federico encuentra en las cervezas del supermercado chino y en la intrigante Laura, esposa de su amigo Coco, un respiro en su monótona existencia. Este relato satírico no solo aborda el deterioro personal de su protagonista, sino que también reflexiona sobre la creación y difusión de información falsa en la era digital. A medida que la trama avanza y el semanario se enfrenta a su posible cierre, Federico decide reinventar su carrera impulsando un medio online, lo que desata una serie de eventos inesperados que cambiarán su vida para siempre. Ideal para lectores que disfrutan de una prosa ágil y mordaz, "No todo está perdido" es una crítica mordaz de los tiempos actuales, que invita a reír mientras se reflexiona sobre los desafíos contemporáneos. Con personajes delirantes y un trasfondo provocador, esta novela te mantendrá enganchado de principio a fin, recordándote que, a pesar de todo, siempre hay lugar para la risa.
