| 3 cuotas de $13.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 1 cuota de $39.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 3 cuotas de $14.348,04 | Total $43.044,12 | |
| 6 cuotas de $7.719,32 | Total $46.315,92 | |
| 9 cuotas de $5.535,01 | Total $49.815,15 | |
| 12 cuotas de $4.462,81 | Total $53.553,78 | |
| 18 cuotas de $5.240,20 | Total $94.323,60 |
| 1 cuota de $47.552,82 | Total $47.552,82 | |
| 6 cuotas de $9.058,63 | Total $54.351,78 | |
| 12 cuotas de $6.021,57 | Total $72.258,90 |
| 1 cuota de $39.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 3 cuotas de $13.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
| 2 cuotas de $19.950,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.900,00 |
Detalles del Libro:
Editorial: Anagrama
Encuadernación: Tapa Blanda
ISBN: 9788433964540
Sinopsis:
En plena guerra fría, Hugh Hefner crea la que pronto se convertiría en la revista para adultos más vendida del mundo: Playboy, que no era simplemente una revista de chicas con o sin bikini, sino un vasto proyecto arquitectónico-mediático que tenía como objetivo desplazar la casa heterosexual como núcleo de consumo y reproducción. De la misma manera que la sociedad ilustrada creyó que la celda individual podía ser un enclave de reconstrucción del alma criminal, Playboy confió a la mansión de soltero la fabricación del nuevo hombre moderno. Este ensayo nos adentra en el archipiélago Playboy: un Disneyland para adultos hecho de mansiones, camas redondas, grutas tropicales, habitaciones temáticas, circuitos de vigilancia, piscinas transparentes, residencias de conejitas, aviones equipados con pista de baile y termas romanas... Este complejo funciona como el primer burdel multimedia de la historia, una pornotopía moderna instalada en la cultura de los medios de comunicación de masas y en la arquitectura del espectáculo. Y también sirve de laboratorio para estudiar las mutaciones que van desde la guerra fría hasta un capitalismo caliente cuyos medios de producción son el sexo, las drogas y la información, y donde la arquitectura funciona como un escenario en el que se teatraliza la identidad masculina
